Hola a tod@s!
Por fín
encontramos un ratito para compartir nuestras historias con vosotr@s.
En primer lugar
nos agrada decir que tras unos 200 km, dejamos ayer a nuestras espaldas los
alrededores de Kuala Lumpur. No hemos entrado en la ciudad, ya que tras más de
24 horas de viaje, a penas sin dormir, con nuestras bicis y bolsas y la
desorientación inicial, creímos más conveniente evitar el tráfico masivo de la
ciudad: misión imposible. Motos, coches, camiones, tractores... todo tipo de vehículos nos adelantaban o cruzaban pitando y saludando alegremente. Por suerte, en las carreteras más transitadas, hay una carril especial para las motos que nos ha venido de perlas para aclimatarnos al medio de transporte que nos acompañará los siguientes meses y a las nuevas reglas de conducción, ya que aquí, se conduce por el carril izquierdo.
Eso de que nos
saludan , pitan o hacen gestos, sigue pasando independientemente de por dónde
vamos; la gente en general es muy amable y simpática, y sobretodo se
interesan por saber de dónde somos y a dónde vamos con tantos bártulos. También
es enternecedor ver como se acercan a ofrecernos ayuda si les parece que estamos dudando (aunque a veces tan solo descansamos u observamos), o a avisarnos de que va a llover, señalándo a las nubes.
No descartamos, que algunas de las personas que nos hacen gestos o pitan
piensen: “¿De dónde se han escapao este par de pringaos?”, sobre todo a quienes les hemos contado nuestro plan. De todas formas por ahora, no
nos hemos topado con nada desagradable, todo lo contrario.
La diversidad y
riqueza cultural de Malasia es algo que no puede pasar desapercibido, ya que la
población del país está compuesta por varias etnias, en su mayoría Hindues,
Chinos y Malayos. Al atravesar un pueblo con la bici, se tiene la impresión de
estar cruzando tres países a la vez (mezquitas, templos hindues y chinos, restaurantes de todo tipo, etc.).
Los primeros días
hemos estado dumiendo en hoteles, primero porque estabamos muy cansados por el
jetlag y también poque las zonas para acampar por los alrededores de la capital
no son muy apetecibles, sobretodo ahora, durante el monzón. Además, hay que tener en cuenta que por la mañana nos impregnamos en crema de protección solar y spray de mosquitos, a eso se le añade el sudor durante el día, y si dormimos en tienda de campaña, se repite el mismo proceso añadiendo capas y capas sobre nuestra piel. Todavía no estamos preparados para eso, veremos si vamos cambiando de idea, conforme nos vamos acercando a la frontera con Tailandia.
Por cierto, esto del monzón es mucho mejor de
lo que nos habíamos imaginado para pedalear. Hacen unos 25/30 grados y la
humedad se mantiene a 90%, pero una vez al día, poco después de un aviso
climático bastante inminente, cae un tremendo chaparrón durante una media hora
(que ahora que le estamos cogiendo el truco aprovechamos para comer) y refresca
el ambiente. Después vuelve a salir el sol, y con él, nosotros a pedalear.
Alguna pequeña lluvia si que nos cae durante el trayecto, pero lo cierto es,
que incluso agrada, y rara vez paramos a cobijarnos.
Respecto a la
comida, llevamos con nostros reservas y hornillo, pero casi siempre acabamos
comiendo en uno de los restaurantes que encontramos por todos los rincones. Por
supuesto, comida estandar: arroz con pollo o pescado, o con una verdura muy
rica, que no tenemos ni idea de que es. Además, a orillas de los caminos hay
multitd de pequeños puestos en los que la gente vende frutas de cultivo de sus
jardines, así que en ningún momento creemos que pasaremos hambre.
Lo que más
nos ha alegrado la semana han sido los caminos que estamos encontrando despues
de haber dejado la urbe y haber entendido como funciona nuestro gps (los
primeros días, nos llevaba por el camino de la amargura ese trasto!). Tranquilidad,
nada o poco tráfico y una gran
diversidad de animales y plantas interesantes.Hoy hemos visto: monos que
saltaban por los árboles de un lado a otro del camino sobre nuestras cabezas,
unos animales muy curiosos que según wikipedia se llamán varanos acuáticos, unos pájaros de colores vivos, que no
tenemos ni idea de que son, y un largo etcétera.
En fín, que ya
vale por ahora. Os mandamos un saludo, abrazos y un poco del sol que tenemos por
aquí. Hasta pronto.
hooola chicos como vaisss
ResponderEliminar